lunes, 30 de abril de 2012


Independiente fue el misil del Malevo y bastante más



El equipo de Cristian Díaz se hizo fuerte en la presencia de Osmar Ferreyra y de Fabián Monserrat.
Malevaje. Osmar Ferreyra inicia el festejo de su golazo, seguido por Julián Velázquez y Fabián Monserrat. El Malevo hizo un gol y generó el otro.



















Es justo -y hasta está bien- que el equipo que intenta jugar tenga su premio. Que el que proponga atacar y llegar al arco de enfrente sea el que tras los 90 minutos se retire ganador. Al cabo: que haya fundamentos en la victoria, y que no sólo llegue por un error rival o un pelotazo sin destino. Anoche, en Avellaneda, sucedió todo esto. Ganó el que más hizo. Independiente jugó para ganar ante un Banfield que jugó para defender. Así de simple. Así de concreto. El 2-0 fue un resultado justo, que le permite a los de Cristian Díaz seguir sumando en el torneo y aumentar su mini racha , que ya acumula cinco partidos sin derrotas. Y además, mirá de reojo el torneo que viene y sonríe, ya que estos tres puntos serán clave de cara a la siguiente temporada. El que observa preocupado es Banfield, que suma su segunda derrota en los últimos tres encuentros y que comenzará con uno de los peores promedios en el Apertura que viene...
El rasgo característico del primer tiempo fue que con la movilidad de sus jugadores, Independiente tuvo mejores intenciones que Banfield. Su rival de anoche, en cambio, llegó a Avellaneda con un planteo muy claro: Eduardo Acevedo colocó un bloque defensivo muy nutrido en cuanto a cantidad (con una línea de cinco bien definida) y delante de ellos dos jugadores más, ambos de contención (Roberto Brum y Julián Guillermo). Del otro lado, el esquema de Independiente -al menos desde los números- pareció más ofensivo (4-3-3), pero resultó que aún con esa distribución los dirigidos por Cristian Díaz nunca pudieron vulnerar ese vallado humano verde y blanco. Tal vez consciente de esto, Independiente cambió sobre la marcha, y optó por rematar desde lejos. Ante todo esto, Banfield se aferró a su plan de defenderse y atacar de contra, pero lo pudo cumplir a medias. Jonatan Gómez, que hace las veces de enganche aunque anoche se tiró por los costados, no tuvo claridad ni pudo recibir cómodo. Así, Hernán López y Facundo Ferreyra fueron dos llaneros solitarios . Eso sí: cuando el primer tiempo se moría, Independiente pudo adelantarse en el marcador, pero Tagliafico bajó a Pizzini dentro del área, y Saúl Laverni dejó seguir.
Fue un clarísimo penal para el local , que se fue al entretiempo con la tranquilidad de saberse superior, pero la incertidumbre de no poder vulnerar la última línea de Banfield.
En el segundo tiempo, el equipo de Cristian Díaz hizo un click y se metió de lleno en el partido. Monserrat impuso presencia en la mitad de la cancha, Pellerano acompañó a su lado, y los de arriba desnivelaron. El resultado, entonces, llegó casi por decantación. Independiente primero empujó dentro de su arco desde lo físico a Banfield, y luego lo arrinconó con fútbol. Al cabo: fue paciente hasta encontrar el gol, que llegó desde la pierna izquierda de la figura de la noche. Pizzini le cedió la pelota a Osmar Ferreyra, que remató cruzado y dejó sin respuesta a Lucchetti, con un exquisito zurdazo a los 25 minutos. Y luego, a los 36, el Malevo volvió a decir presente, pero como asistidor. Desde un tiro libre le puso la pelota en la cabeza a Farías, que sólo tuvo que empujarla hacia la red rival.
La justicia se hizo presente anoche en Avellaneda. Ganó Independiente y perdió Banfield. Al fin de cuentas: ganó el que más lo mereció.

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